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Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros.
Franz Kafka
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ENEUR Cumbre ferdydurkista
por Alice M. Pollina

La relación de Witold Gombrowicz con los argentinos fue de atracción mutua. “Argentina se cerró de golpe sobre mí, fue como si por fin me oyera a mí mismo”, escribió en su Diario, en 1964. El escritor polaco vivió aquí 23 años y 226 días, según calculó él mismo (Testamento, Anagrama 1991) y escribió gran parte de su obra en nuestro país, como las novelas Transatlántico, Pornografía y parte de Cosmos. Los argentinos que más lo conocieron quedaron fascinados por él y muchos se convirtieron en sus discípulos y fieles difusores de su vida y obra. Algunos de ellos lo ayudaron a traducir del polaco al castellano su novela Ferdydurke, en un ambiente que Adolfo de Obieta describió como “digno del absurdo ferdydurkeano”. Se reunían en la confitería Rex de la Avenida Corrientes: ellos no sabían polaco y Gombrowicz no sabía español. Muchas veces, la elección de una palabra u otra dependía de los parroquianos, que eran consultados oportunamente. Ese “happening” literario hizo honor a una definición del escritor: “El ferdydurkismo no es más que la voluntad de creación, y ferdydurkista es todo aquel que exige que el Arte sea 'Creador'” (“Carta a los Ferdydurkistas”, Autobiografía sucinta, textos y entrevistas, Anagrama).

A 75 años de la llegada del escritor a la Argentina (agosto de 1939), su arte sigue impulsando voluntades. A partir del 7 de agosto se celebrará en la Biblioteca Nacional el I Congreso Internacional Witold Gombrowicz. Será otra experiencia “ferdydurkista” que reunirá a personas provenientes de letras, ciencias sociales, historia, psicoanálisis, periodismo y lectores varios. El “creador” de esta idea es Nicolás Hochman, licenciado en Historia, becado del CONICET, director de la revista Casquivana y consejero editorial de La Mujer De Mi Vida. Hochman investiga a Gombrowicz, Osvaldo Soriano y Fabio Morábito para su tesis. “Encontré a un escritor muy distinto a los demás, un tanto desubicado, petardista, inteligente, conmovedor, muchas veces mal visto y que, a la vez, era un escritor tremendo con un estilo único”, describe.

El objetivo del Congreso es abrir un espacio de discusión sobre la obra de Gombrowicz que también sirva para que lo conozcan nuevos lectores. “Nos pareció que era una deuda pendiente de Argentina con alguien que pasó casi 24 años de su vida acá y potenció la vanguardia literaria internacional desde el panorama local  –explica el licenciado en Historia–. Él siempre tocaba tres temas: la inmadurez, la juventud y la forma. Escribía y se juntaba con jóvenes; tenía una mirada renovadora. Lo curioso o contradictorio es que en Argentina, si parás a cualquier joven en la calle y le preguntás si lo conoce no va a tener ni idea de quién es. Es conocido en los círculos intelectuales, literarios, en determinados lugares editoriales, todo lo contrario a lo que él quería”.

Ya hay más de cincuenta participantes internacionales confirmados que realizarán ponencias sobre el exilio, el vínculo de Gombrowicz con los intelectuales, crítica y análisis literario, mesas de debate donde estarán presentes los amigos del escritor, y otros temas. “Vienen especialistas a nivel mundial, como Klementyna Suchanow que está escribiendo la primera biografía completa –adelanta Hochman–. Fue una de las dos curadoras de Kronos, el libro inédito que apareció el año pasado en polaco. Es como una agenda donde él iba contando con quién se juntaba, dónde iba, y hasta con quién tenía relaciones sexuales”.

Habrá un ciclo de teatro y también una muestra de cuarenta ilustradores. Las obras, inspiradas en la literatura y la figura de Gombrowicz, también se incluirán en el libro Esto No es una Nariz. La publicación fue financiada a través de Ideame.com: “Necesitábamos mucho apoyo porque la participación de la gente era lo que iba a hacer posible la impresión del libro –aclara Hochman–. Todo esto es sin fines de lucro, nosotros laburamos ad honorem y para editarlo necesitábamos 20 mil pesos”.

Otra de las actividades del Congreso será un City Tour por los distintos lugares donde estuvo Gombrowicz en Buenos Aires. El domingo 10 se recorrerán las pensiones donde vivió, los bares, el Banco Polaco y otros puntos relacionados con su estadía en nuestro país.

El encuentro cuenta con la bendición de la esposa del escritor, Rita Gombrowicz. “Ya está grande, cumple 79 años –cuenta Nicolás Hochman–. Hablamos con ella, tuvo muy buena onda pero no va a venir. Del círculo más cercano estarán Néstor Tirri y Jorge ‘Marlon’ Vilela, del grupo de Tandil, que ahora vive en las afueras de la ciudad de Salto, Provincia de Buenos Aires, en ciertas condiciones de indigencia elegidas por él. Está súper entusiasmado con venir”.

Vilela también será uno de los entrevistados en el documental que los organizadores del Congreso están preparando sobre la forma en la que se lee actualmente a Gombrowicz. “Vamos a tener testimonios de personas de distintos ámbitos, por ejemplo, dos chicos de 17 años que no tienen nada que ver con el mundo de Gombrowicz pero son grandes lectores –cuenta Hochman–. Uno de ellos leyó Ferdydurke tres veces. También vamos a entrevistar a Germán García, un psicoanalista que fue el primero que publicó un libro sobre el escritor polaco: Gombrowicz, el estilo y la Heráldica. Se editó en 1992; es uno de los primeros libros argentinos pero, a la vez, es tardío”.

Lo que Nicolás Hochman ideó originalmente como un evento reducido con unos pocos participantes del exterior convocó más interesados de lo previsto. “Fue una bola de nieve, comenzaron a aparecer avisos del Congreso traducidos al inglés, chino, portugués, francés, polaco –se sorprende el creador del evento–. Viene hasta una persona de Japón que ya envió la ponencia y no tenemos idea cómo le llegó nuestro aviso. Ya no tenemos espacio para agregar más actividades, ni para que alguna charla se extienda, tenemos el tiempo justo para cada una. Creo que si Gombrowicz se hubiera enterado de lo que estamos armando se hubiera ofendido, hubiera puteado, puesto el grito en el cielo y al mismo tiempo se habría sentido el hombre más feliz del mundo con el ego disparado hacia lo más alto”.

Sitio web del I Congreso internacional Witold Gombrowicz : http://www.congresogombrowicz.com/