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Plástica: Museo Nacional de Bellas Artes
El museo no se rinde y abre las puertas de su virtualidad para que la gente pueda seguir disfrutando de su magnífico fondo de obras.

Creado por el presidente José Evaristo Uriburu en 1895, su razón de ser tuvo 3 ejes principales: tener un lugar adecuado para conservar y proteger las obras donadas por coleccionistas al Estado; un sentido pedagógico y la necesidad de que el arte nacional tuviera el lugar de pertenencia. Su inauguración fue el día de Navidad de 1896, en las actuales Galerías Pacífico de la Ciudad de Buenos Aires y en los siguientes años desplegaría una política agresiva de adquisiciones de obra. Fue así como obras de los grandes maestros de la pintura comenzaron a engrosar su colección, posicionando al MNBA como uno de los museos más influyentes de la región. En 1933, cambia su locación a su ubicación definitiva en la antigua Casa de Bombas del barrio de Recoleta. En pocas ocasiones las puertas del museo permanecieron cerradas al público. Obligadas, en un par de ocasiones, por remodelaciones que apuntaron a acompañar cambios en el concepto museológico y en el modo de presentar las obras a la gente; la de 1955 la más traumática ya que derivo de la invasión del espacio del museo por parte del Regimiento 1 de Infantería Motorizada durante la llamada Revolución Libertadora, una de las más sangrientas dictaduras argentinas, que derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón. Obligada ocasión la de este cierre actual a raíz de la pandemia de COVID-19; motivo por el tomamos un puñado de obras contemporáneas del fondo del museo a modo de resistencia a tanto cierre, a tanto despojo del espacio social; revisitando, de este modo posible, el tesoro que nos ofrece.